La adolescencia es el período de transición de la infancia a la edad adulta. Durante esta etapa se producen profundos cambios y transformaciones, que no sólo afectan a las características púramente físicas de la persona, sino también a sus aspectos intelectuales, emocionales y sociales, haciendo de esta etapa uno de los períodos más difíciles y turbulentos de la vida.
La rapidez y el dramatismo de estos cambios es difícil de asumir por muchos adolescentes. En ocasiones se sienten confusos y desorientados y surgen muchos problemas emocionales que necesitan ayuda profesional.
Durante esta etapa, la relación entre padres e hijos es difícil y, a menudo tan llena de contradicciones como todo el mundo del adolescente. Los hijos son cada vez más autónomos y reclaman más independencia en su vida personal y social. Se produce un alejamiento de los padres, pero al mismo tiempo necesitan mucho apoyo y afecto, para enfrentarse a un mundo que todavía no entienden, y que por supuesto tampoco les entiende a ellos. Muchos padres se sienten desorientados y acuden a nuestro centro en busca de apoyo y consejo.
También durante este período los chicos y chicas tendrán que hacer frente al consumo de drogas. En la medida en que el/la adolescente sea una persona segura e independiente, con capacidad para relacionarse con los demás y para tomar decisiones, su reacción será la adecuada ante la oferta de drogas y afrontará adecuadamente este período del desarrollo. Pero cuando esto no es así, es probable que surjan problemas con las drogas, ante los cuales los padres deben acudir a profesionales especializados.
Para el adolescente el grupo de amigos es su referente, sus amigos le proporcionan el apoyo necesario para enfrentarse al mundo, con ellos comparten sus preocupaciones, sus problemas, ellos le entienden. Estas relaciones afectivas son clave para el desarrollo emocional de la persona, pero en ocasiones, el grupo ejerce tanta presión sobre el adolescente que puede llevarle a situaciones peligrosas para su integridad física o la de los demás (delitos, malas compañías, consumo de drogas, absentismo escolar). También es frecuente que muchos chicos y chicas tengan dificultades para adaptarse al grupo, y se sientan excluidos por los demás. Todos estos problemas preocupan mucho a los padres que acuden en busca de asesoramiento o tratamiento psicológico para sus hijos.
No debemos olvidar que la sociedad y los medios de comunicación ejercen mucha influencia sobre los chicos, y que trastornos como la Anorexia Nerviosa y la Bulimia Nerviosa son mucho más frecuentes de lo deseado. Por ello una detección precoz de estos cuadros y una adecuada intervención son claves para su prevención y tratamiento.
Los problemas más frecuentes en esta etapa son Depresión, Transtornos de Ansiedad, Fobias y miedos, Trastornos de Conducta, problemas escolares y familiares. Para todos ellos no dude en ponerse en conatcto con nosotros, ya que ofrecemos asesoramiento y tratamiento por personal expertoo en Psicología Infanto Juvenil.